Dimensiona para los objetos y para las personas
El primer dato es el tamaño de lo que guardarán los alumnos. Mide una mochila con los útiles dentro y considera la abertura del compartimento, no solo el espacio interior. Si el modelo elegido no admite los objetos, tener suficientes puertas no resolverá la necesidad.
También revisa la altura de alcance de quienes usarán el mueble. Una distribución vertical debe evaluarse con el responsable del plantel, considerando edades, circulación y ubicación. Esta guía aporta criterios de compra; no certifica cumplimiento normativo del edificio ni de una instalación.
Calcula cantidad y define la administración
Si cada usuario tendrá un compartimento, divide la cantidad de usuarios entre las puertas por módulo y redondea hacia arriba. Por ejemplo, para 40 usuarios puedes comparar diez módulos de cuatro puertas u ocho de cinco. La elección final depende de que cada compartimento sea adecuado.
Define quién entrega los espacios, quién administra los candados y cómo se liberan al terminar el periodo de uso. Las puertas de esta línea incluyen portacandado. Pregunta qué accesorios incluye la propuesta y evita asumir que el precio contempla candados.
Planea la entrega antes del inicio de actividades
Mide los accesos y el recorrido hasta la ubicación final. Considera el espacio para puertas abiertas y circulación, y solicita instrucciones de instalación y fijación del modelo. Coordina estos puntos con quien administra las instalaciones.
Envía número de módulos, puertas, fondo, color y código postal para cotizar. Los cuerpos miden 180 cm de alto y 38 cm de ancho, con fondo de 37 o 45 cm. Aclara fecha requerida y alcance del servicio de entrega. Confirmar estos datos permite comparar propuestas y evita confundir medidas exteriores con capacidad útil.